Hicimos una una escapada de 3 días a la isla de La Gomera y pensamos que era el momento perfecto, para usar los 87€ de crédito que teníamos con Airbnb y vivir nuestra primera experiencia con esta plataforma. Lo que nunca imaginamos, es que nuestra reserva acabaría con una reclamación.

¿QUÉ BUSCÁBAMOS?

Comenzamos a buscar alojamiento sólo dos semanas antes del viaje. Estando en pleno verano, las opciones que nos ofrecía Airbnb, no eran muchas. Teníamos claro lo que buscábamos. Una casita rural, en plena naturaleza y alejada del ruido. Nuestra idea era hacer varias caminatas, así que algo cerca del Parque Nacional de Garajonay sería perfecto. En cuanto al presupuesto, no queríamos gastar mucho más del crédito que teníamos, 87€.

Parque Nacional Garajonay

Cuando comenzamos la búsqueda vimos que del poco alojamiento que quedaba disponible, muchos requerían una estancia mínima y otros añadían costes de limpieza. Si sumábamos los costes de limpieza y los de gestión, el precio final, venía siendo como el de un buen hotel. Después de un par de días, nos decidimos por apartamentos Los Telares, pero tras contactarles, vimos que no era posible ir con niños. Una lástima, porque era uno de los que más nos había gustado.

Apartamentos Los Telares en Hermigua.

Después de mucho buscar, al final nos decidimos por una casita sencilla en Las Hayas. Zona rural y muy tranquila, una habitación doble y al lado un pequeño salón con un sofá cama, wifi (muy importante para un blogger), sin costes extras por la limpieza y tan sólo tendríamos que abonar 5€ extras gracias a nuestro crédito. Nos pareció perfecto.

Hicimos la reserva a través de la web. Era una reserva inmediata, con lo cual ya estaba confirmada. Nos gustó mucho que cuando tienes crédito en Airbnb y estás buscando alojamiento, en todo momento te sale el precio final. O sea, que se suman todos los posibles gastos extras y si tienes crédito te parece también descontado.

Hicimos la reserva con pocos días de antelación. Contactamos con el anfitrión a través de la web, para informarnos sobre la recogida de la llave. El día antes de nuestra llegada aún no nos había respondido, así que le mandamos un wassup. En la web siempre hay un teléfono de contacto del anfitrión. Nos dijo que podíamos recoger la llave en un restaurante. Perfecto, todo parecía en orden y nos quedamos más tranquilos. Recuerda que ésta era la primera vez que reservábamos a través de Airbnb y no sabíamos muy bien cómo era el proceso.

Cuando llegamos en el ferry al puerto de San Sebastián, recibimos un WhatsApp del anfitrión, que decía que como nuestra reserva era por Airbnb, no necesitábamos hacer el check in. Nos pasó un enlace con una dirección, que no coincidía con la dirección que teníamos en un principio. Comentaba, que allí podríamos recoger la llave y que alguien nos acompañaría a nuestra casa, que estaba a un minuto de allí. Cuando lo leí pensé, pues se habrá equivocado, porque el GPS indica que la nueva dirección está a 1 hora y 7 minutos del puerto, mientras la dirección de nuestra reserva estaba a 45 minutos. Nos indicó un teléfono al que debíamos llamar al llegar. Le volvimos a contactar para verificar, que esa era realmente la dirección donde debíamos recoger la llave. Cual fue nuestra sorpresa al ver su respuesta:

“Sí, así es”. Verás que es una casa superior, les va a gustar mucho.”

¿EN QUÉ MOMENTO PENSABA NUESTRO ANFITRIÓN CONTARNOS, QUE NO ÍBAMOS A ALOJARNOS EN LA CASA QUE HABÍAMOS RESERVADO?

Estas mini vacaciones eran para desconectar y no teníamos ninguna intención de que esto arruinara nuestros 3 días. Esperábamos que el nuevo alojamiento, realmente fuera superior o por lo menos, igual a lo que habíamos reservado. La casa se llamaba, Casa Rural Guadá, localizada en Valle Gran Rey, un lugar precioso. Llamamos al número y una señora nos comentó que alguien iría a darnos la llave. Apareció una señora mayor, que nos acompañó hasta la vivienda. Ya teníamos nuestra llave y aún nadie nos había dado una explicación o pedido disculpas por esta situación tan insólita.

Vistas desde la terraza de Casa Rural Guadá.

La casa era muy acogedora y nos gustó mucho, (podrás leer nuestra experiencia pronto en el blog), pero no era lo que habíamos reservado. No era la zona que buscábamos, no tenía wifi, tenía dos plantas y el precio era el mismo que habíamos pagado, así que lo de superior no era realmente cierto. Para nuestra sorpresa, el anfitrión nunca volvió a contactar con nosotros.

Decidimos disfrutar de la casa y de todo lo que La Gomera tenía que ofrecernos. Una vez regresásemos a Tenerife, ya contactaríamos con Airbnb.

LA RECLAMACIÓN

Ya de vuelta en casa, recibimos un email de Airbnb invitándonos a dejar un comentario sobre nuestra estancia. Aquello era sin duda una invitación a comentar lo sucedido. Primero que nada, leí el apartado de reclamaciones que tiene la web. Explican que en caso de reclamación, debes comunicarlo en las primeras 24 horas de tu estancia, antes de que ellos hagan el pago al anfitrión. Lo teníamos complicado, porque nuestra estancia ya había finalizado, con lo cual el pago al anfitrión ya se había realizado. Cuando contacté con Airbnb no esperaba ninguna compensación económica, simplemente quería informarles sobre lo ocurrido.

Desde el primer momento el trato fue exquisito. Siempre por email. Me pidieron disculpas por lo ocurrido y comentaron que debían hablar con el anfitrión. También me solicitaron pruebas de que el alojamiento recibido no había sido el reservado. Envié fotos y los mensajes de WhatsApp intercambiados con el anfitrión. Tuvo la astucia de nunca contactarnos a través del sistema de mensajes de la web, sino a través de WhatsApp. De esta manera en el portal no había registro de nuestras conversaciones.

Después de 72 horas me volvieron a contactar. El anfitrión no respondía y no podían ajustar el pago sin su consentimiento. Todo por no haberles contactado durante las primeras 24 horas, cuando me podía haber acogido a la política de reembolso al huésped. De igual manera me dijeron que tomarían nota en su perfil y me ofrecieron un cupón de 50$, correspondientes al 50% de las noches disfrutadas. ¿No está mal, no? Pagamos 5€ por 2 noches, gracias a nuestro crédito y acabamos con un crédito de 50$ para una futura estancia.

NUESTRA IMPRESIÓN SOBRE AIRBNB

El tema de Airbnb es un tema que crea mucha controversia. Trabajando en un hotel, puede sorprender que defendamos la existencia de portales como Airbnb, pero siempre hemos pensado que Airbnb ofrecía algo diferente, algo más cercano y auténtico que los servicios que puede ofrecer un hotel.

En ningún momento de nuestra experiencia hemos sentido, que reservar con Airbnb nos hubiese proporcionado algo mejor a lo que podría habernos ofrecido cualquiera otro tipo de alojamiento y eso nos entristece. Hemos sentido que ese intercambio cultural que promueve Airbnb se quedó en un mero intercambio comercial.

Así que, a pesar de que la casa nos ha gustado mucho, el trato recibido por nuestro anfitrión ha hecho que nuestra primera experiencia en Airbnb, no haya sido tan satisfactoria como esperábamos.

¿VOLVEREMOS A USAR AIRBNB?

Pues probablemente , pero será para reservar algún alojamiento único. De esos que sólo consigues si reservas a través de esta web. Ha sido nuestra primera experiencia y no ha sido como imaginábamos, pero oye, hemos aprendido cómo reclamar en Airbnb. Y debemos decir, que el trato recibido en Atención al cliente fue exquisito.

Si tú también quieres vivir tu primera experiencia con Airbnb, en este link te regalamos 35€ de crédito, que podrás usar para que tu estancia te salga un poco más económica. Si en cambio, prefieres reservar tu alojamiento a través de Booking, también tenemos para ti un descuento de 15€.

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2 COMENTARIOS

  1. Nosotros hemos utilizado Airbnb en dos ocasiones y también porque teníamos crédito. Hasta ahora no nos ha pasado nada de esto, pero este post nos ayuda a tener cuidado y contactar siempre a través de la plataforma. Es verdad que la segunda vez que lo utilicé, me escribí con la anfitriona por Whatshapp, así que lo tendré en cuenta. Lo único que no me gusta de Airbnb es que si tienes un crédito acumulado y tienes que anular, como me ha pasado a mi este año, pierdes ese dinero. El crédito regalo nunca te lo devuelven.

    • A nosotros nos pasaba lo mismo, que nos caducaba el crédito y nos daba pena perderlo. Nos lo tomamos con positividad, jajaja hemos aprendido como reclamar con Airbnb 😉
      Un saludo Belén

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