Cuando comencé la locura de trabajar a bordo, no conocía a nadie que se hubiera dedicado a lo mismo. Volvía a casa y compartía mis historias a bordo con amigos y familiares. La mayoría se mostraban fascinados, otros algo celosillos y luego estaba María, una de mis mejores amigas y compañera en muchas aventuras. María escuchaba mis anécdotas, mis aventuras y desventuras a bordo y un día dijo: Yo también quiero. Sabía que no iba a ser tarea fácil, pero se lo había propuesto. Meses después, me llamaba para decirme que estaba pasando las pruebas de selección para Costa Cruceros. Hoy, esta super mujer nos cuenta su experiencia a bordo y esperamos que sirva de inspiración para muchos de vosotros, porque Querer es poder.


PRESÉNTATE PARA AQUELLOS QUE NO TE CONOCEN, PERO QUIEREN SABER MÁS DE TI.

Hola! Soy María, una sagitario canaria de treinta y tantos años a la que le encanta viajar y vivir aventuras, conocer gente nueva y nuevos mundos. La familia es un pilar fundamental, gracias a ellos soy quien soy y son lo más importante para mi. Me considero una persona soñadora, pero con los pies en la tierra. Durante los últimos 5 años mi trabajo como International Hostess para Costa Cruceros, me ha permitido conocer parte de este extraordinario mundo, vivir mil aventuras y conocer a fantástica gente de diferentes culturas, religiones y etnias.


¿CÓMO TE DECIDISTE A TRABAJAR EN LOS CRUCEROS? CUÉNTANOS CUÁLES FUERON LOS PASOS QUE DISTE HASTA CONSEGUIR EL EMPLEO EN COSTA CRUCEROS.

La vida a veces te da pequeños golpitos de atención y te hace dudar o querer cosas diferentes, a mi me pasó eso. Y decidí que lo mejor sería alejarme para ver las cosas con otra perspectiva y sanar mis heridas. Y por qué no, viajar para vivir. Lo primero que busqué fue una empresa de cruceros europea, ya que gracias a Miriam sabía lo incómodo que puede ser que te paguen en otra divisa que no sea la tuya. Así que, investigué un poco por internet y apareció Costa Cruceros. Sin pensarlo mucho, entré en su web y mandé mi curriculum para trabajar a bordo, no sabía de qué o cuándo necesitarían a alguien. Ni por un momento pensé que me responderían en menos de 1 semana pidiéndome que fuera a Madrid para una entrevista.



Y ASÍ COMENZÓ MI AVENTURA…


CUÉNTANOS CÓMO ES EL DÍA A DÍA DE UNA INTERNATIONAL HOSTESS.

Como International Hostess, mi función principal era cuidar a los huéspedes de habla hispana. Ayudarles en todo lo que necesitaran, hacer de su estancia algo inolvidable, hacerles formar parte de la familia Costa Cruceros. Era como una relaciones públicas. Les aconsejaba sobre cualquier aspecto, les acompañaba en excursiones para vivir experiencias juntos, les ayudaba con dudas en sus cuentas, escuchaba sus quejas sobre cualquier aspecto e intentaba solventarlas. Me convertí en una experta en solucionar problemas, era la intermediaria entre ellos y el barco. Siempre les decía en plan broma, que yo hablaba el idioma del barco. Les daba apoyo si era necesario, visitas al hospital como traductora y acompañante, bailábamos y nos divertíamos juntos en las diferentes fiestas y eventos a bordo. Llevarme un beso y un abrazo de los pasajeros al final de su crucero era una satisfacción enorme, que me dijeran que habían disfrutado era algo increíble. Esa sensación de que alguien es más feliz, que se lleva tantas buenas experiencias nuevas y saber que has ayudado a ello, no tiene precio. Cada día era una nueva oportunidad para descubrir algo nuevo, incluso cuando repetíamos puerto.

Mi día comenzaba entre las 06.00 – 07.30 (dependiendo del puerto) con un café con leche en uno de los bares del barco. A continuación me iba de excursión con mis huéspedes a descubrir mundo y para controlar que todo fuera bien. A veces era un sitio arqueológico, un museo, una ciudad, un castillo, una playa… siempre había algo que descubrir. Cuando volvía al barco iba directa a revisar el “Today” (periódico que se imprimía diariamente con los horarios y lugares de las diferentes actividades y eventos del barco) para corregirlo. Ducha, cena, mesa de información para que los huéspedes vengan a verme, oficina y por la noche a pasear por los salones hablando con mis huéspedes y disfrutando con ellos.


¿RECUERDAS CÓMO FUE TU PRIMER DÍA A BORDO?

La noche antes, en mi habitación de hotel no pude dormir mucho debido a los nervios. A las 07:00 de la mañana me espera un señor en la recepción del hotel para llevarme al puerto. El trayecto dura aproximadamente 1 hora y estoy nerviosa, no se que esperar. Nos acercamos al puerto y de repente, a lo lejos,  veo una mole gigante, blanca, imponente, con una chimenea amarilla. Y pienso: ¡Es enorme! ¿Esa va a ser mi casa? ¿Voy a trabajar ahí?, ¿Daré la talla?, ¿Aguantaré?, ¿Qué esperan de mí?. Mil preguntas y emociones cruzaron mi mente y antes de que pudiera autoresponderme, ya habíamos llegado y estaba bajando mis maletas del portabulto. Me recibe en el muelle una persona a la que entregó mi pasaporte y me da instrucciones de que hacer a continuación.

Entró en el barco, paso con dificultad mis 2 maletas de 25 kg cada una por la máquina de rayos x y me dirijo a una sala llena de gente… ¡No soy la única nueva! Es todo tan diferente, es una locura… De repente aparece una mujer y viene directa a mi… ¿Eres María? (me pregunta en español) Sí, respondí y me explicó que yo estaba en ese barco para sustituirla y que me ayudaría con todo. Y menos mal, porque comenzó el delirio: entrega de papeles para el médico, hacer la visita médica, ir a buscar la llave del camarote y encontrarlo, recoger uniforme, buscar maletas. ¡Una locura!

A media tarde después de horas corriendo con Beatriz por todo el barco, nos sentamos a tomar un cafe y a charlar. Debo admitir que las primeras semanas te sobrepasan, no tienes tiempo de pensar, eres una marioneta que debe aprender tanto en tan poco tiempo,  fue una experiencia agotadora, pero también increíble!


¿CUÁL ES TU MEJOR RECUERDO DURANTE ESTOS 5 AÑOS A BORDO DE COSTA CRUCEROS?

¿Uno? ¡Es imposible elegir uno! ¡Tengo cientos! Una visita privada y única al museo Hermitage en San Petersburgo. Un recorrido en kayak con mis compañeros por un fiordo noruego. Poder dar de comer a lémures en la salvaje Madagascar. Tomar el sol en las playas más famosas y bonitas del mundo, desde Tailandia a Seychelles. Un beso en lo alto de Table mountain. Una  noche en el sambódromo de Río de Janeiro para ver el desfile de ganadores. Recorrer la ciudad de cuentos de hada de Tallin, en fin… perderse por las calles de cualquier ciudad en buena compañía es una maravilla, conocer su cultura y gastronomía una delicia… una buena pizza en Nápoles o un pastizzi en la espectacular Malta.


¿QUÉ CONSEJO LE DARÍAS A TODOS AQUELLOS QUE QUIEREN VIVIR TU EXPERIENCIA?

¡Les diría que adelante! Trabajar a bordo de un barco es muy duro, no deben decaer. Hay que ser positivos y tener la mente muy abierta. Además lo que cobras lo ahorras todo y tienes la oportunidad de ver el mundo. Es verdad que es una vida muy sacrificada y muchas veces querrás irte a casa, porque has tenido un mal día, tu jefe te echa la bronca, estás triste,  te vuelven loca, discutes, no comes bien, echas de menos a tu familia, pero compensa, lo prometo. Cuando estás a 1700 metros en medio de las montañas noruegas y tienes ante ti uno de los fiordos más bonitos del mundo, te sientes afortunada de poder verlo. Se crean vínculos muy fuertes a bordo,  con los compañeros y huéspedes, tus emociones son una montaña rusa la mayoría del tiempo y es una experiencia única, bonita, agotadora, a veces triste, especial, arrolladora, pero siempre única.

¡La recomiendo a todo el mundo!


HACE MENOS DE DOS MESES QUE HAS DEJADO EL MAR Y HAS VUELTO A TIERRA. ¿CÓMO SE ENFOCA LA VIDA DESPUÉS DE ESTAR 5 AÑOS A BORDO?

Pues la verdad es que seré completamente sincera, estoy un poco asustada. Es un nuevo reto que me pongo. Hay que buscar un trabajo nuevo que me motive, buscar un piso y lidiar con la rutina diaria. Decidí que era hora de un gran cambio, creo que me he llevado todo lo que podía de la vida en el mar. La he aprovechado y exprimido al máximo; he crecido profesional y personalmente y me llevo lo mejor. Ahora siento la necesidad de echar raíces, eso no significa dejar de viajar o de vivir cosas nuevas,  significa poder ordenar todas mis experiencias en un lugar al que podré llamar hogar, significa dedicar más tiempo a mi familia y amigos y estoy deseando empezar.

Las Maldivas, Seychelles, Jordania o Noruega, son sólo algunos de los tantos lugares que María ha podido visitar durante su tiempo a bordo de Costa Cruceros. Su historia podría ser la tuya. Esperamos que este post te haya dado un poquito de envidia, la suficiente para despertar y decir: Yo también quiero. ¡Los sueños se cumplen, sólo tienes que luchar por ellos!

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4 COMENTARIOS

  1. Hola! Gracias por tu post! super interesante. Yo he hecho una entrevista por Skype para Costa Cruceros hace dos dias y estoy de los nervios! cometi el fallo de no preguntarles cuanto tardaban en comunicarte si habias sido elegido o no… Cuanto tardan en llamar o contactar? Un saludo!

    • ahhhh que ilusión Raquel!!! Pues no sé cuánto tardaron en llamar a María, pero le pregunto y te digo algo. Tú tranquila y paciencia, seguro que cuando menos te lo esperas te llaman para decirte que estás on board 😉
      Espero que pronto nos puedas escribir y contar tu propia experiencia.
      Un abrazo y mucha suerte 🙂

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